El Servicio de Anatomía Patológica ha renovado sus instalaciones, reformando un espacio de 500 m2 que permitirá un flujo continuo de las muestras desde que llegan de quirófano hasta su procesado final. Gracias a la reforma, el espacio ha ganado en funcionalidad y luminosidad, con salas conectadas y paredes interiores de cristal de manera que se puede observar desde el pasillo central el trabajo de los cincuenta profesionales que allí trabajan, la gran mayoría técnicos de anatomía patológica además de biólogos y un químico.